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Justicia Alimentaria lanza «Desgranadas», una investigación que denuncia la profunda desigualdad de las mujeres en el campo y el mar

28 maig, 2026

La organización Justicia Alimentaria ha anunciado hoy el lanzamiento público de Desgranadas, una plataforma digital y un informe de investigación que visibilizan las desigualdades y violencias estructurales que el sistema alimentario ejerce sobre las mujeres, y que se ha elaborado con el apoyo de mujeres, agrupaciones y sindicatos del sector de la producción alimentaria. El proyecto, financiado por el Ministerio de Igualdad, nace con el objetivo de convertirse en una herramienta política para situar la dignidad de las trabajadoras del sector primario en el centro de la agenda pública.

La investigación, titulada «Desgranando la violencia alimentaria hacia las mujeres desde una perspectiva interseccional», combina datos estadísticos con testimonios de vida para revelar que la desigualdad no es un accidente, sino una estructura que afecta la salud, los derechos y el futuro del mundo rural y costero. A pesar de ser las «guardianas de la identidad y la memoria», las mujeres siguen siendo mayoritariamente invisibles en las estadísticas oficiales.

Para su desarrollo, desde Justicia Alimentaria se ha trabajado con agrupaciones de mujeres y sindicatos del ámbito pesquero y agropecuario, e investigadoras universitarias en una primera fase en la que se han realizado entrevistas para conocer en profundidad su realidad. También se realizó un cuestionario en torno a los temas claves que se envío a través de estas agrupaciones. Además, se han desarrollado 7 historias de vida de mujeres de los diferentes sectores que se pueden conocer en la web del proyecto: Violeta, Elsa, Tete, Maria José, Khadija, Fatima, Channel e Inma.

Hallazgos clave de la investigación:

  • Propiedad y recursos: El 71% de la tierra en el Estado español es de titularidad masculina, mientras que la Ley de Titularidad Compartida apenas ha alcanzado al 2,72% de su potencial. Algunas fuentes oficiales, no desglosan la información por sexos o provincias, y apenas encontramos datos de fuentes que en su información incorporen interseccionalidades como el origen, la pertenencia a minorías, o la orientación sexual, por ejemplo.
  • Brecha salarial y precariedad: En el sector pesquero, las mujeres ganan, de media, un 54% menos que los hombres. Además, solo el 41% de las mujeres que trabajan en el ámbito productivo están dadas de alta en la Seguridad Social. De nuevo, los datos omiten poder profundizar en interseccionalidades.
  • Salud mental: Más del 90% de las mujeres encuestadas en el proyecto consideran que su trabajo tiene un impacto negativo en su salud mental debido a la carga de cuidados y la precariedad.
  • Impactos sociales: La diferencia entre el acceso a servicios entre zonas rurales y urbanas, sumado a la doble o triple jornada que afrontan las mujeres, refuerza la desigualdad en el sector. Consideramos que el sector vulnerabiliza especialmente a las mujeres jornaleras, especialmente aquellas bajo el programa de contratación en origen (GECCO), quienes enfrentan barreras lingüísticas, aislamiento y falta de protección efectiva ante abusos.

Una plataforma para la transformación
El nuevo espacio web, accesible en desgranadas.es, se organiza en tres ejes principales para facilitar la navegación y el acceso a la información:

  • Proyecto: Describe el origen de la iniciativa y presenta a la red de organizaciones (como AMIA, CERES o Mulleres Salgadas) y académicos que han colaborado en el diagnóstico.
  • Investigación: Contiene un atlas visual con las principales conclusiones y datos críticos, además del acceso a la descarga del informe completo por capítulos.
  • Historias: Da voz a la realidad humana del sector a través de relatos de vida de mujeres del ámbito pesquero, ganadero y agrícola en formato vídeo y podcast.

Justicia Alimentaria subraya que cuidar la tierra implica, necesariamente, cuidar de quienes producen los alimentos. Con este lanzamiento, se insta a las instituciones a pasar del reconocimiento formal de la igualdad a una transformación estructural con recursos reales que garantice el relevo generacional y la soberanía alimentaria.

La transformación que necesitamos

A partir de los hallazgos obtenidos, y con la aprobación de las mujeres y agrupaciones participantes, lanzamos una serie de medidas que se incorporan en la investigación.

Entre ellas, destacamos la necesidad de políticas que visibilicen el trabajo de las mujeres y que faciliten su incorporación al trabajo en el campo no premiando solo el tamaño de las fincas de trabajo sino también los modelos de producción, y sobre todo entendiendo que el trabajo de las mujeres no es solo ayuda en fincas familiares, sino que también se deben dar de alta. Es necesario también una mayor democratización de recursos entre zonas rurales y urbanas, para que las cargas de cuidados no recaigan frecuentemente en las mujeres.

Desde el propio sector, se reclama más espacios de participación para mujeres y que se facilite su incorporación a través de horarios más accesibles y mejoras en la comunicación.

En el caso de las jornaleras, no podemos dejar de destacar la necesidad de garantizar sus derechos, tanto laborales como de acceso a la sanidad y otros servicios. Estos derechos tienen que estar asegurados desde la contratación en origen.

Agrupaciones y sindicatos participantes: AMIA (Asociación de Mujeres Inmigrantes en Acción), CERES (Confederación Nacional de Asociaciones de Mujeres del Medio Rural), Etxaldeko Emakumeak Euskal Herría, Fruita amb Justícia Social, Ganaderas en Red, Jornaleras de Huelva en Lucha, Ramaderes de Catalunya, Secretaría das Mulleres del Sindicato Labrego Galego, ANDMUPES (Asociación Andaluza de Mujeres del Sector Pesquero), ANMUPESCA (Asociación Nacional de Mujeres de la Pesca), ACDM (Asociación Catalana de Dones de la Mar), Mulleres Salgadas y RedOGAL (Red de Observadores del Medio Marino de Galicia), además de contar con personas del ámbito de la investigación social y universitaria como Beatriz Vizuete, Elisa Oteros y Marina García de la Universidad Autónoma de Madrid, Juana Ramírez de la Universidad de Cádiz, Nicolás Olea de la Universidad de Granada e Isabel Álvarez Vispo de la Red URGENCI (Red Internacional de Agricultura Sostenida por la Comunidad)