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Una marca de helado capaz de producir 30 mil helados a la hora se vende como artesanal en el DIA

14 septiembre, 2026

Desde Justicia Alimentaria observamos con sorpresa una nueva campaña de la cadena de supermercados DIA durante este verano promocionando un helado de marca blanca alegando que son de “estilo artesano” cuando está elaborado con leche en polvo reconstituida (52%) por una empresa, Lacrem, dueña de las marcas de helados La Menorquina y Farggi. La compañía propiedad del fondo Cheyne Capital elabora anualmente en sus instalaciones en Palau-solità i Plegamans (Barcelona) 34 millones de litros de helado al año con la capacidad de fabricar 30.000 helados la hora. Entonces, ¿por qué se anuncia en las marquesinas de las calles como “Placer artesano”? Desde Justicia Alimentaria creemos que es una estrategia publicitaria de DIA como reclamo para vender un producto de fabricación industrial. 

En los envases de los alimentos es muy frecuente el empleo de determinadas palabras y reclamos que en realidad no significan nada porque no están definidas en la legislación. Hoy en día, los más habituales son los que nos llevan a percibir el alimento desde una perspectiva romántica, transmitiendo una imagen idealizada de la alimentación industrial, asociada sobre todo a conceptos como “casero”, “tradicional”, “de pueblo”, “receta de la abuela”, y, sobre todo “natural”. Pero el caso más paradigmático es el de los productos que utilizan el término “artesano” o “artesanal”, que contrariamente al resto, sí está definido en la legislación por la ley de artesanía de cada comunidad autónoma española y se suele atestiguar con unos sellos identificativos. Y eso convierte automáticamente su mal uso en productos de alimentación que generan confusión a la persona consumidora y posible competencia desleal a la auténtica artesanía alimentaria.

Así lo denunciamos desde Justicia Alimentaria en el informe del Observatorio de Corporaciones Alimentarias (OCA) en abril de 2025. Pocos meses después de la publicación del informe, la presión en redes sociales con infografías informativas y el contrapoder ciudadano de nuestra masa de socias, Mercadona y Bimbo eliminaron el concepto artesano de dos de sus productos. Así, la compañía Bimbo y Mercadona rebautizaron sus productos procesados: Pan Bimbo rebanada de pan estilo artesano cambió su nombre por el de artesencia y las masas de pizza crujiente artesanas de Mercadona ahora se llaman masas de pizza crujientes. 

Aquí la modificación del etiquetado con el antes y el después:

Después del ruido de nuestra denuncia sobre utilizar el nombre de lo artesano en vano, llega esta promoción de la cadena de supermercados DIA con su helado de marca blanca. Observamos que el mensaje de ESTILO ARTESANO  se repite una y otra vez, tanto en el envase como en el texto de su web donde aseguran que “el verano sabe mejor con helados artesanos”. Lo que no se dice es que pertenece a una empresa con la capacidad  de producir 34 millones de litros de helado industrial al año.

En el envase del producto, incluso cambian la tipografía de artesano a cursiva para que resalte respecto al resto del texto.

Echando un vistazo detallado a la información del etiquetado, se puede comprobar que el helado está fabricado por Lacrem en una fábrica ubicada en Palau-solità i Plegamans, en la provincia de Barcelona. Una planta que tiene la capacidad de fabricar 30.000 helados la hora en sus más de 1.100 metros cuadrados de la superficie destinada a producción.

Alegando que el helado es de estilo artesano, la persona consumidora puede interpretar que el producto es artesano, cuyo uso está reglamentado, pero lo que en realidad indica es que el helado tiene ese estilo o eso aspecto. Pues bien, desde Justicia Alimentaria denunciamos que este producto debería cambiar su etiquetado según la Ley de artesanía que afecta a cada comunidad autónoma.

Sobre el sistema de acreditación de la artesanía alimentaria dice así: “Se considera artesanía alimentaria la actividad de elaboración de productos alimenticios sujetos a unas condiciones durante todo su proceso productivo que garantizan a los consumidores un producto final individualizado, de buena calidad y con características diferenciales, obtenidas gracias a las pequeñas producciones controladas por el artesano/a. Con la entrada en vigor del Decreto 85/2024, de 30 de abril, sobre el sistema de acreditación de la artesanía alimentaria de Cataluña, se flexibiliza el uso de los términos artesano y se permite un uso más amplio”.

Y en el Artículo 4 sobre artesanía alimentaria, persona y empresa artesana alimentaria dice:

4.1 La artesanía alimentaria consiste en la actividad de elaboración y transformación de productos alimentarios que están sujetos durante todo el proceso productivo a unas condiciones que garantizan a las personas consumidoras un producto final individualizado y con características diferenciales, obtenidas gracias a pequeñas producciones controladas por la intervención personal artesana.

Las características diferenciales del producto artesano se consiguen sobre la base de un proceso productivo principalmente de tipo manual, aunque es admisible un cierto grado de mecanización, en operaciones con tecnologías específicas, siempre que las operaciones sean discontinuas, intermitentes o por cargas, y esté justificado adecuadamente.

4.2 Se considera persona artesana alimentaria aquella que lleva a cabo una actividad relacionada con el repertorio de oficios de artesanía alimentaria, recogido en el anexo 2 de este Decreto, y que dispone del correspondiente carné de persona artesana alimentaria que así lo acredita, expedido por el departamento competente en materia de artesanía alimentaria.

Diagnóstico: Según el criterio de Justicia Alimentaria emparándose en el texto legal, el helado del DIA estilo artesano no es un producto alimentario con un final individualizado y con características diferenciales obtenidas gracias a las pequeñas producciones controladas por el artesano/a. Además, lleva a la confusión de la persona consumidora y favorece una posible competencia desleal con las heladerías verdaderamente artesanas de Cataluña. De aquí que pidamos a la Asociación Nacional de Heladeros Artesanos (ANHCEA) que se una a nuestra propuesta para aumentar la presión. 

No obstante, la Comisión Jurídica Asesora de Cataluña, al analizar el Decreto 85/2024, recoge un antecedente peligroso: una sentencia de 2016 en la que se anuló una sanción a una empresa que utilizaba el término «artesano» sin estar inscrita en el Registro de Artesanía Alimentaria. De aquí que desde Justicia pidamos una revisión del marco legal a la Generalitat para no dejar desprotegido al sector artesanal.

En su día, las tres peticiones de Justicia Alimentaria para que las empresas alimentarias no utilicen el nombre de la artesanía en sus productos procesados e industriales:

  1. Clarificar el uso del término artesano y que se cumpla la legislación actual para garantizar que no hay publicidad engañosa.
    Justicia Alimentaria exige al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, al Ministerio de Agricultura del gobierno español, así como a las instancias autonómicas respectivas que tienen competencias en esta temática que se clarifique el uso del término artesano (así como sus equivalentes), que se actúe en aquellos casos en que la legislación actual sobre artesanía alimentaria se está incumpliendo, que se realicen inspecciones y las actuaciones pertinentes para asegurar que no hay información engañosa a la persona consumidora por parte de ciertos operadores alimentarios.
  2. Acabar con las autocertificaciones artesanales de empresas privadas e impulsar certificaciones públicas, obligatorias y verificables.
    Por otro lado, siguiendo lo dictado por la Directiva (UE) 2024/825 de 28 de febrero de 2024, empoderamiento de los consumidores para la transición ecológica mediante una mejor protección contra las prácticas desleales y mediante una mejor información, asegurar que toda aquella alegación o certificación empresarial sobre un aspecto social o ambiental sea correctamente acreditada y auditada por una tercera parte independiente, así como actuar sobre aquellas autocertificaciones artesanales empresariales que no cumplan con los requisitos adecuados y, además, impulsar certificaciones y distintivos públicos, obligatorios y verificables priorizándolas frente al resto.
  3. Todas las comunidades autónomas deben tener una Ley de artesanía alimentaria que proteja a la auténtica producción artesanal del intrusismo.
    Finalmente, demandar que existan en todas las comunidades autónomas una Ley de artesanía alimentaria que dé suficiente y correcta cobertura legal a las producciones artesanas alimentarias reales frente al intrusismo de la gran industria alimentaria.

FIRMA PARA QUE SE CUMPLA LA LEY DE ARTESANÍA ALIMENTARIA

Y LAS MARCAS NO PUEDAN USAR LA ARTESANÍA EN VANO